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HAPTONOMÍA

 

La Haptonomía es la ciencia de las interacciones y de las relaciones afectivas humanas.
El Acompañamiento Haptonómico se basa en un contacto que favorece el cambio en el tono muscular y psíquico, que facilita el bienestar, la correcta estática corporal, disminuye la vulnerabilidad y permite una mayor tolerancia al dolor.

 

ACOMPAÑAMIENTO HAPTONÓMICO PRE Y POST NATAL

Con el acompañamiento haptonómico de los padres y de su futuro hijo/a, se consigue un acercamiento afectivo confirmante, que permite establecer una relación recíproca a tres, la denominada Triada Afectiva, colocando al padre desde el primer momento en un lugar privilegiado de proximidad y comunicación con su bebé. De este modo se favorecen los lazos de parentalidad, de acogida de su hijo/a y de apertura a la vida.
Los padres acompañan a su bebé en el vientre materno durante el embarazo, guiándolo en el camino del parto para su nueva entrada al mundo.
El acompañamiento haptonómico se desarrolla a lo largo de todo el periodo perinatal, es decir, abarcando sus distintas etapas:

- Embarazo: el cambio en el tono muscular obtenido evita posiciones incorrectas del bebé, facilita su colocación, previene la prematuridad, disminuye el riesgo de bajo peso al nacer, reduce las molestias derivadas del embarazo (hiperlordosis, varices, estrías, dolores de espalda…), favorece una mayor elasticidad de la piel, etc. Además, se consigue una menor ansiedad e inquietud para los padres, que da lugar a un embarazo mejor vivido.

- Parto: los partos son mejor afrontados, colaborando el papá activamente, acompañando ambos al bebé en el camino hacia su nueva vida; las contracciones son más eficaces y menos dolorosas, se reducen los partos de nalgas y las cesáreas.

- Postparto: se produce una recuperación más rápida, favorece la lactancia materna, previene la depresión postparto; desarrolla la seguridad del bebé hacia sí mismo y hacia los demás, establece un sentimiento de verticalidad bien vivido, con un desarrollo psicomotor adecuado que aporta al niño autonomía y socialización temprana.
El acompañamiento haptonómico debe ser realizado al principio de la gestación o antes de la concepción, si la situación de pareja lo aconseja. Normalmente, el momento idóneo para comenzar es cuando la madre nota los primeros movimientos fetales, pero nunca más tarde de la semana 29, para que el contacto afectivo pueda desarrollarse adaptándose a las etapas de crecimiento y desarrollo del bebé.

Las sesiones nunca se realizan en grupo, respetando la intimidad de la Triada Afectiva.

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